Cuando miramos fotos viejas de los años 70, hay algo que llama poderosamente la atención: la mayoría de las personas lucían más delgadas. No hablamos solo de modelos o celebridades, sino de gente común, de familias enteras, de grupos de amigos en la playa o en reuniones cotidianas. Cuerpos más esbeltos, menos barrigas prominentes, menos sobrepeso evidente. Y entonces surge la pregunta inevitable: ¿qué hacíamos diferente? ¿Qué cambió tanto entre esa época y la actualidad para que hoy el sobrepeso sea casi la norma?
La respuesta no está en una sola causa, ni en una fórmula mágica perdida en el tiempo. Es más bien una mezcla de hábitos, costumbres, entorno y ritmo de vida. Los años 70 no eran perfectos, ni mucho menos, pero el día a día obligaba a moverse más, a comer de otra manera y a relacionarse con la comida desde un lugar muy distinto al actual.