El método de Kim consiste en agregar solo unas gotas de este aceite al champú habitual para bebés. También se puede preparar un spray especial con agua y aceite de árbol de té para rociar regularmente sobre el cabello del niño. Este remedio totalmente natural tiene un aroma distintivo que repele los piojos y, como beneficio adicional, ayuda a proteger contra las picaduras de mosquitos.